CUENTOS INFANTILES


  •             El gusanito

El cuento del gusanito es un material útil para ejercitar las praxias orofaciales. Es fácil de aprender y lo mejor es que a los niños/as les encanta.
La autora del video es Adriana Szusterman.


  • El monito


Bori el monito de Trillis 4 Kids Therapy Center nos invita a ejercitar nuestra musculatura oral junto a él.



Los cuentos contienen entre paréntesis las praxias a trabajar, para que los realicen directamente. Además, siempre cabe la posibilidad de improvisar durante la narración del cuento, nuevas situaciones y ejercicios. La historia del cuento se puede contar en un principio haciendo el narrador los ejercicios a la vez que los/as niños/as, o la puede contar primero el narrador sólo y después la cuenta otra vez, para que los/as niños/as sí lo acompañen en los ejercicios de praxias.

Hay que hacer hincapié en que la narración del cuento no se limita a su lectura, pues sería monótono y menos atractivo, sino que el narrador (logopeda, maestro/a, familia) tendrá que hacer una lectura previa y contarlo interpretarlo después, para que le sea más ameno a los/as niños/as. 

  • El caballo y sus amigos

Había una vez un caballo que todos los días cuando se levantaba se iba a pasear (Tocotoc, tocotoc). Un día iba por el bosque y había mucho viento (Inspirar por la nariz y echar el aire por la boca primero suave y después con fuerza) y de pronto escuchó a alguien que estaba quejándose (¡Ay ay ay! ¡Ay ay ay!....).
El caballo se acercó muy despacio (toc toc toc, a ritmo lento varias veces) al lugar donde se escuchaban los quejidos. Allí estaban atrapados en unas ramas, un pájaro y un conejo.
- ¿Qué os ha pasado preguntó el caballo?
-Pues que estábamos jugando y de pronto, el viento rompió la rama de este árbol (Inspirar por la nariz y soplar fuerte por la boca varías veces) Y se nos cayó encima y quedamos atrapados.
Entonces el caballo, que tenía mucha fuerza (Iac, íac, iac, ...hacer varias veces como sí tiramos de la rama de un árbol con fuerza), apartó la rama del árbol y quedaron libres el pájaro y el conejo. Los dos se pusieron muy contentos y le dieron las gracias al caballo y siguieron jugando y cantando de alegría (varios ritmos que se pueden inventar Lala lá, lele lé hoy jugamos como ayer, o se puede hacer con otras vocales).
El caballo siguió su paseo (Tocotoc tocotoc tocotoc ...) después se fue a su casa.
Tenía hambre y el caballo se comió todo lo que le pusieron (Abrir y cerrar la boca, juntando los labios, primero despacio y después algo más rápido), para seguir estando fuerte, y además de postre se comió zanahorias con azúcar, rechupeteándolas con la lengua (Sacar y meter la lengua, comienzo despacio y después más rápido para rechupetear las zanahorias).
Por la tarde el caballo se fue a ayudar a su padre que estaba construyendo una casa nueva, porque la que tenía era ya un poco vieja. La casa nueva era de madera y piedra, y el caballo arrastraba piedras y colocaba las maderas unas encima de otras (Ayudando con las manos hacemos como si colocamos las piedras Pon pon pon pon pan pon pun pun pun... a ritmo, - lentos y después algo más rápidos).
Cuando llegó la noche el caballo se fue a dormir (Inspirar por la nariz y echar el aire por la boca de forma suave y después algo más fuerte. También .se puede hacer con vibración de labios) y estaba feliz y contento porque había salvado la vida a dos animales y además ayudó a hacer la casa nueva.
Al día siguiente, el caballo se fue otra vez de paseo, contento, a veces corriendo (tocotoc tocotoc tocotoc...) y otras cantando (lala la la la lá, lelele lele lé, ...). Cuando lleva un rato caminando, de pronto, cataploooon. Se cayó dentro de un agujero grande y profundo y no podía salir. Entonces comenzó a pedir ayuda (eeeeehhhh, socorroooooo, uuuuuuhhh).
Asi estuvo, un buen rato, y de pronto miró hacia arriba y vio asomados al agujero al pájaro y al conejo.

Le preguntaron:
- ¿Qué te ha pasado?
- Pues que iba caminando y me he caído en el agujero.
 ¿Podéis llamar a mi familia para que vengan a sacarme de aquí?
- Claro que sí, contestaron.

Y así lo hicieron. Fueron muy rápidos y avisaron a la familia del caballo, que fueron al agujero, y como tenían mucha fuerza, tirando y tirando de una cuerda lo sacaron. (Apretando los labios haciendo fuerza mmmmm... después otra vez íac iac iac..., como tirando de cuerda).
Entonces el caballo les dio las gracias al conejo y al pájaro, y fueron amigos para siempre, y muchos días jugaban juntos.
Por eso siempre es bueno ayudar a los demás porque siempre tendremos más y mejores amigos.
Colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

  • Enlace de cuentos para niños/as.

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